Desplumamos las becadas y las pasamos por el fuego para quitarles los restos de plumas o de pelillos. Sin vaciarlas, las colocamos sobre 4 rebanadas de pan de molde dispuestas en una bandeja de horno.
Si las becadas están recién muertas, las dejamos colgadas durante dos días en lugar fresco y seco, una vez desplumadas y chamuscadas. Lo normal es tenerlas congeladas para que con la descongelación se ...